Luis Pérez Companc se golpeó muy fuerte

La carrera recién empezaba. A menos de 2 mil metros de San Marcos Sierra, el Mitsubishi que manejaba Luis Pérez Companc y navegaba el experimentado José María Volta tuvo un tremendo accidente, que asustó a muchos por su gravedad pero que, en principio, terminó sin demasiado que lamentar más que un auto roto.

El hijo de Gregorio Pérez Companc, uno de los hombres más ricos de Argentina, empezó a correr hace varios años y, con el equipo de Gabriel Raies como respaldo técnico, ya había mostrado que tenía condiciones. La cuestión es que llegó a una curva a 180 por hora y en lugar de hacerle caso a su navegante, según el mismo Volta declaró, y tocar el freno, encaró todo a fondo. Le gustó, explicó Volta. El auto mordió la banquina y dio varios tumbos. 

La carrera se interrumpió hasta que llegaron los médicos y las ambulancias. Volta sólo sufrió magullones. Pero Luis Pérez Companc tuvo un fuerte traumatismo de cráneo y cuello, luego de trasladarlo a un hospital regional el mismo Gabriel Raies decidió con los médicos que fuera en avión a Buenos Aires para revisarse en la clínica Fleming donde le hicieron estudios. La última información en Carlos Paz era que estaba compensado y sin problemas serios. Eso sí. El susto sería difícil de olvidar.

“Sobran los que quieren aprovecharse"


“Sobran los que quieren aprovecharse" decía Luis Pérez Companc sobre el automovilismo argentino en una entrevista que dio en 2001:
“Por momentos, queríamos mandar todo al diablo y pegar la Vuelta. Pero llegamos al final tuvimos el honor de convertirnos en los primeros argentinos en completar el más difícil y prestigioso rally raid del mundo". "Fue una experiencia de vida aunque, igualmente, nos juramentamos no volver. Hoy pensamos, seriamente, en quebrantar el pacto, ya que valela pena y podemos además aprovechar aquella primera experiencia". "El Cross Country me gusta especialmente por lo que tiene de aventura. Pero me atrae más el Rally donde se puede andar rápido y se siente mucho al auto, al que hay que llevar, constantemente, con Otro nivel de concentración. Por mi experiencia en la Patagonia, me sale más naturalmente correr en la tierra que en la pista, donde estás atado a ir por determinado "camino", y determinados radios si querés que te salgan los tiempos". "¿Los vuelcos? El riesgo en el automovilismo está muy acotado. Es muy difícil lastimarte con un auto de carrera. Me he pegado ya unos buenos palos y nunca me hice nada. Ese es mi argumento para tranquilizar a mi familia" "Me siento seguro, además comencé siendo muy agresivo y de llevarme todo por delante, pata a fondo. Paulatinamente me voy convirtiendo en más pensante, lo que mejoró los resultados; prefiero lo trabado a lo veloz y me gusta llevar el auto de costado. Como fallista estoy seis puntos-quizá siete-sobre diez".

Primeros días del Rally de Chipre


Los primeros rallies en Chipre, donde brilló la escudería de Luis Pérez Companc, no eran nada como los conocemos hoy en día. Eran más como un cruce entre una raza y un ensayo de fiabilidad, donde el problema principal era si los coches serían capaces de llegar a la meta. Sin embargo, como la experiencia de los conductores - y la fiabilidad de los coches - ha mejorado, se hizo evidente que se necesitaba algo más profesional.

Así, en 1970 la Asociación del Automóvil de Chipre se unió Rothmans de Pall Mall para ejecutar un rally anual internacional. Al principio, estos eventos fueron largos, ásperos y difíciles, con los coches que pasaban por encima de pistas primitivas (y, a veces inexistentes); con velocidades medias inalcanzables y controles colocados a fin de extraer las más altas sanciones por las tardanzas posibles.

A pesar de su dureza, el Rally de Chipre se ganó una reputación de una mezcla de organización excelente, cálida hospitalidad y amabilidad genuina - características que todavía atraen a los conductores, periodistas y aficionados que vuelven año tras año. Mientras que el Rally de Chipre hizo su mayor impacto en la escena internacional a partir de 2000 cuando se convirtió en una ronda oficial del Campeonato Mundial de Rally de la FIA, los 30 años anteriores vieron muchos, muchos eventos espectaculares que atrajo a los nombres más importantes del mundo en los rallyes. Stig Blomqvist, Roger Clark.

Luis Pérez Companc aplicó toda la potencia del Toyota Corolla WRC

Luis Pérez Companc aplicó toda la potencia del Toyota Corolla WRC del equipo Raies Competición rumbo a su cuarta victoria consecutiva en la clásica "Vuelta de la Manzana". El porteño se impuso con más de un minuto de ventaja sobre Federico Villagra en esa edición.

LUIS PÉREZ COMPANC SE LLEVÓ LA CUARTA "MANZANA” CONSECUTIVA EN UNA CARRERA QUE TOMÓ COMO ENTRENAMIENTO PARA SU SIGUIENTE COMPROMISO MUNDIALISTA. FEDERICO VILLAGRA VENCIÓ EN EL GRUPO DE PRODUCCIÓN Y FUE EL MEJOR EN LA GENERAL ABSOLUTA, DEL CERTAMEN NACIONAL.

Los pronósticos indicaban que Luis Pérez Companc (Toyota Corolla WRC) era uno de los grandes candidatos a adjudicarse, una vez más, la tradicionalísima "Vuelta de la Manzana", y el porteño le puso el pecho a su chapa de candidato: aceleró a fondo desde el inicio de la prueba y ganó por cuarta vez la carrera más emblemática que tiene el calendario del Rally Argentino, en esta ocasión válida tanto por el campeonato nacional como por el sudamericano.

PODIO ARGENTINO EN SEBRING

Luis Pérez Companc y Matías Russo, que compartieron una Ferrari 430 con el italiano Gianmaria Bruni, finalizaron en la 23 posición de la división GT2 en las 12 Horas de Sebring, apertura de la 11° temporada de la American Le Mans Series. La clasificación general quedó en manos del equipo Audi y su nuevo modelo, el R15 TDI, tripulado por el italiano Rinaldo Capello, el danés Tom Kristensen y el escocés Allan McNish.

Los argentinos y Bruni se lucieron ya desde la prueba clasificatoria, al ubicar a la Ferrari del equipo Pecom Racing en el tercer puesto de la clase GT2, el 15° de la grilla general, que reunió 28 máquinas.

Tras la exigencia de medio día de carrera, Pérez Companc-Russo-Bruni terminaron a dos giros de los vencedores en GT2, Melo-Kaffer-Salo, con otra 430. En la clasificación absoluta, Capello-Kristensen-McNish superaron por 22 segundos al Peugeot 908 HDi FAP de Montagny-Sarrazin-Bourdais. Este año, el Pecom Racing correrá el torneo de FlA GT e intentará participar en las 24 Horas de Le Mans.

De 2006 a 2009 Ferrari ganó en todas partes


Luis Perez Companc: Además de los cuatro títulos mundiales en la FIA: el F430 en Europa se guardó en la bolsa de dos títulos europeos (LMS) y otros 12 títulos nacionales, campeonatos (Italiano Español, Inglés). E incluso en el extranjero las recompensas fueron buenas. El Cavallino tuvo dos veces el título de la American Le Mans Series y ganaron 2 veces las 12 horas de Sebring.

No ha terminado. Ferrari también se las arregla para conquistar Le Mans, el feudo del Porsche. En 2008 y 2009 los rojos para cerrar a la cabeza de la clase GT2 en las 24 horas más populares. Y el año pasado, el F430 también ha hecho el Grand Slam, después de haber ganado todas las carreras de resistencia. Le Mans, Spa, Sebring y la Petit Le Mans.


Con una lista de este tipo de premios es increíble pensar que este coche es una oferta. Ya: el F430 GTC entró en la temporada anterior como protagonista. En el año 2011 sería el 458 Italia GTC para ocupar este legado. Pero Ferrari no estaba saciado: las ambiciones para el 2010 eran muchos.


Roja se preparaba para atacar a los dos principales campeonatos de GT. En Europa, las Le Mans Series también con los controladores de Giancarlo Fisichella y calibre Jean Alesi. Y en los EE.UU. la American Le Mans Series con Gianmaria Bruni y Jaime Melo. Sería bueno para cerrar la carrera de este coche colina con Italia ganadora

Silverstone, año 2006, el cielo no es buena señal

Luis Perez Companc: Silverstone, año 2006, el cielo no es buena señal. Bajo las nubes sobre la recogida de la calle de boxes se alineaban los coches para la primera carrera del campeonato FIA GT. En la clase GT2 no es gran noticia: el que debuta Ferrari F430 GTC estaba listo para jugar con el más difícil rival, el Porsche 911.

Ráfagas muy fiables de en la estructura y las partes posteriores de tensión-tiempo TEM. Los hombres de Ferrari estaban más que preocupados, mientras que los conductores de Porsche sonreían: con el voladizo trasero del motor sabían que tenían una gran ventaja. El rugido de los motores cubría el sonido de la lluvia.

Los coches a su paso y Ferrari llegaron a la cima, con la búsqueda de Porsche. Finalmente, el F430 GTC impulsado por Matteo Bobbi y Jaime Melo gana, lanzándose bajo el sol y una pista de arco iris. Así comenzaba una historia de triunfo: para los próximos cuatro años, el F430 GTC dominando el Campeonato FIA GT. Pero el éxito del "pequeño" Maranello se desbordaba en el mundo.